“Mateo el publicano, uno de los más polémicos de los seguidores de Jesús. Era cobrador de impuestos, odiado por su pueblo pues se consideraba una traición trabajar para Roma. Era un hombre rico que dejó todo por amor al Mesías.
Al igual que el Crisólito, él reflejó la luz de una manera extraña, como solo sucede con el Ojo de Gato; piedra preciosa al interior de la cual la luz se refleja de manera veloz de un lado a otro, dando la impresión de un ojo que te mira.
Mateo se movió hasta Persia y luego al África para llevar el mensaje de las buenas noticias. Aplicó su formación financiera y su DILIGENCIA al mando de los tributos públicos a su misión celestial”.
Fundamento, perseverancia y la roca sobre la que se construye
Mateo
El Apóstol del Crisólito
Mateo — el discípulo de la transformación. Fue uno de los seguidores más cuestionados del Maestro, pues siendo cobrador de impuestos había alcanzado riqueza y reconocimiento al servicio de Roma, ganándose el rechazo de su propio pueblo. Sin embargo, cuando escuchó el llamado de Jesús, dejó atrás aquello que muchos consideraban su seguridad y eligió el tesoro eterno. Como el Crisólito, conocido por el singular reflejo de luz del Ojo de Gato, su vida cambió de dirección para fijar la mirada únicamente en el Mesías. La luz que antes se dirigía hacia las riquezas y las ambiciones terrenales comenzó a reflejarse hacia Dios, permitiendo que otros encontraran el camino a través de su testimonio.
JOYERÍA DEL ALMA
Cada piedra cuenta una historia.
Descubre cuál es la piedra que refleja tu proceso de transformación.